Francia puso 70.000 agentes en la calle: el precio de la comida ya se discute con drones
Tres sábados de protestas por el costo de vida, casi 300 detenidos y drones por primera vez. En paralelo, un jubilado de 73 años consiguió algo con tapitas que ningún operativo logra.

Este sábado Francia vivió su tercera jornada seguida de protestas contra el costo de vida y el deterioro de la educación. Hubo incendios, gases lacrimógenos y más de 290 detenidos. Las autoridades habían estimado entre 100.000 y 150.000 manifestantes en París y otras ciudades, y desplegaron 70.000 efectivos entre policías y gendarmes.
El dato que casi nadie retomó está en el dispositivo: por primera vez se sumaron drones a una protesta. Se cerraron más de 40 estaciones de metro, hubo restricciones nocturnas y toque de queda en zonas de la capital. La jornada coincidía con Halloween, y los comerciantes temían que las máscaras dificultaran identificar a quienes saquearan. La marcha de sindicatos y estudiantes fue pacífica; los choques llegaron al final, con grupos radicales. Los estudiantes ya convocaron nuevas marchas para la semana próxima.
Ese reclamo por los precios no es un problema francés. Acá, la jubilación mínima de ANSES superará los $444.000 en noviembre, y esa plata tiene que alcanzar para alquiler, medicamentos y comida. El monto neto además varía según descuentos y situación personal. Y quien alquila tiene una herramienta que muchos desconocen: según explicó el abogado Eduardo Figares, un inquilino cuyo contrato vence antes de 20 puede pedir una prórroga de dos años, y el propietario solo la evita bajando la renta o acreditando necesidad de la vivienda.
El contraste lo da Halit Aydoan, de 73 años. Junto a su nieta junta tapitas plásticas, las entrega a una empresa de reciclaje y con lo que cobran compraron 373 sillas de ruedas para personas con discapacidad. No hubo presupuesto ni política pública de por medio. Hubo constancia, un objeto que se tira a la basura y un destino claro para la plata.
La misma semana, la plata grande tuvo otra lógica. El Gobierno argentino debe pagar casi US$900 millones mientras espera un desembolso del FMI que, aunque el organismo aprobó la tercera revisión, recién llegará en diciembre. Hasta entonces los vencimientos se cubren con reservas propias. Y una plataforma de criptomonedas, Binance, cubrió el 90% de los u$s6.300 millones robados con un fondo de reserva armado de antemano.
Las tres escenas, la de Francia, la de los vencimientos y la de la plataforma cripto, muestran lo mismo: quien tiene un colchón previo atraviesa el golpe, y quien no lo tiene lo paga en la calle o en el bolsillo. Aydoan armó el suyo tapita por tapita, y le alcanzó para 373 personas.
En la Justicia argentina el reloj también corre. Juan Manuel Reverter, acusado del femicidio de Agostina Jalabert en Playa del Carmen en 2023, fue detenido en Ezeiza. Había sido arrestado en julio en Oregon por una circular roja de Interpol, y la deportación fue la vía para traerlo. Pasaron años entre el crimen y la detención, y lo que cerró la distancia fue la cooperación entre países, no la calle.
“Un Estado puede poner 70.000 agentes para contener un reclamo por precios, pero no baja ninguno. Un jubilado con tapitas, en cambio, dio 373 sillas de ruedas: lo que resuelve es lo que se arma antes.”
