Una muestra en la Casa Victoria Ocampo recupera la etapa racionalista de Alejandro Bustillo
“Un arquitecto también puede cambiar de idioma: cuando Bustillo dejó el clasicismo, mostró que la ciudad moderna se discutía en las formas, no solo en el dinero.”
Durante esos años Bustillo, uno de los arquitectos más influyentes del país en las primeras décadas del siglo XX, trabajó con lenguajes más simples, sin ornamentos ni columnas clásicas. El cambio coincidió con el debate sobre cómo debía verse la ciudad moderna y el peso de las ideas europeas en la construcción local. Revisar esa etapa obliga a leer su carrera de otra manera, como un proceso de búsqueda y no como una línea recta. La pregunta de fondo es cuánto de la arquitectura que consideramos nacional fue una elección y cuánto una herencia que nadie se animó a discutir.
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