Un analgésico tan potente como el fentanilo deja huellas duraderas en las glándulas que regulan el estrés
“Una sola dosis de fentanilo puede dejar huellas en las hormonas del estrés mucho después de que el efecto inicial pasa.”
En ratones, una sola exposición al fentanilo activó primero las neuronas que disparan el estrés y, horas o días después, apagó esa actividad y achicó las suprarrenales, que bajaron su liberación de corticosterona. Eso significa que el cuerpo guarda memoria de la droga mucho después de que el efecto inicial pasa. Para alguien de acá, que conoce a alguien que consumió o que lo trabaja en salud, esto ayuda a entender por qué dejar es tan difícil: el sistema que maneja el estrés queda reconfigurado y empuja a buscar la droga de nuevo. Es un estudio con animales, así que todavía no dice cómo ocurre en personas.
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