Flavio Bolsonaro y su familia llegaron a Estados Unidos con visas otorgadas por Washington
“La ley vale lo que cuesta desobedecerla: cuando un opositor cruza la frontera con visa en mano, el Estado de derecho queda a prueba.”
La salida se produjo a pesar de una orden de la Corte Suprema brasileña que prohibía abandonar el país y exigía la entrega del pasaporte, lo que pone a prueba la capacidad de Brasil para hacer cumplir sus decisiones judiciales a un opositor con respaldo internacional. Que Estados Unidos haya acelerado los visados mientras la causa sigue abierta convierte el caso en un asunto diplomático, no solo judicial. Cada paso que Bolsonaro dé desde Estados Unidos va a medirse ahora contra la pregunta de qué tan lejos puede llegar un acusado cuando su protector está del otro lado de la frontera.
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