En EE.UU. el sistema federal puede proteger la democracia o debilitarla, según el estado
“El poder repartido entre estados protege la democracia solo mientras cada gobierno local quiera protegerla: el federalismo no es un escudo automático.”
Las elecciones de medio término de 2026 se acercan con denuncias de presión sobre padrones de votantes, el correo electoral y el dibujo de distritos a favor de un partido. Lo que pasa en un estado puede pesar sobre millones de personas en todo el país, porque el poder está repartido y cada gobernador o legislatura tiene margen para empujar o frenar. Un sistema con muchos niveles de gobierno no garantiza nada por sí solo: depende de quién decide en cada lugar. Y eso vale también para la política de cualquier país que se organice con un esquema parecido al nuestro.
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