Scaloni habló de su madre en el Maracaná; Arsenal cayó ante un cuarta: lo humano pesa más
Un técnico campeón que contó una enfermedad en plena fiesta y un gigante que perdió con un equipo de cuarta: dos fútbols donde el resultado no fue lo importante.

En julio de 2021, en la celebración de la Copa América en Brasil, Lionel Scaloni hizo algo que no suele hacerse en la noche más alta de una carrera: contó que su madre atravesaba un problema de salud grave. Le dedicó el título a ella. Fue una frase breve, dicha con la copa cerca, y casi nadie la guardó como lo central de esa noche.
Cinco años después, esa frase volvió. Eulalia Marzetti murió a los 74 años en Pujato, la ciudad santafesina donde nació el entrenador. La familia confirmó la noticia a una radio de Rosario y la AFA emitió un comunicado con un mensaje que decía "El abrazo fraternal para el Gringo". Scaloni debía viajar al país para la fecha de amistosos; el duelo le llegó con el calendario encima.
Lo que se leyó entonces fue otra cosa que un parte fúnebre. Aquel homenaje del Maracaná dejó de ser un gesto de color y pasó a ser una despedida anticipada, dicha en público cuando todavía había tiempo de decirla. El entrenador que dirige a la Selección campeona del mundo había puesto su historia familiar en el momento de mayor exposición, y no después.
En esa misma madrugada, a miles de kilómetros, pasaba algo de signo contrario. Arsenal, campeón de la Premier League, cayó en la Carabao Cup ante Fleetwood Town, un club de la cuarta categoría inglesa. Los hinchas de Fleetwood saltaron al campo a festejar con los jugadores. Cinco medios cubrieron el partido, y todos lo contaron como una eliminación.
Pero la escena que quedó es la del festejo: gente que viajó a ver a su equipo y terminó abrazada a los jugadores en el césped. Un resultado que para el gigante es una rotación mal calculada, para ese club es una fecha que se cuenta durante años. El mismo deporte, dos maneras de pesar un partido.
El cruce con el resto del día habla en la misma clave. En el material de hoy hay un estudio sobre chimpancés hembras del Santuario de la isla de Ngamba, en Uganda: las que tenían vínculos cercanos compartían más comida y se reconciliaban antes después de una pelea. La amistad, dice la investigación, tiene raíces mucho más viejas que nuestra especie.
Es la misma idea que sostiene el abrazo de la AFA a su técnico y la invasión de cancha en Fleetwood: los grupos se ordenan alrededor de quien está en un momento difícil o en uno enorme, y eso no depende del resultado. Cuti Romero reconoció además, a más de tres meses de la final del Mundial, que la jugó con pastillas e infiltraciones. Detrás de cada partido hay cuerpos y familias que casi nunca se ven.
Scaloni lo dijo una vez, en la noche del Maracaná, y alcanzó. Lo que hoy circula de él no es una táctica ni una formación: es una dedicatoria cumplida.
“Nadie recuerda el marcador de una noche como la del Maracaná: se recuerda a quién le dedicaste la copa. Los vínculos son lo único del fútbol que sigue valiendo cuando el partido se olvida.”
