Evaluar chatbots de IA en el tratamiento del cáncer exige criterios hechos a medida de cada paciente
“Un chatbot puede acertar en una etapa del tratamiento y ser peligroso en otra: la misma respuesta no sirve para todos los momentos de una enfermedad.”
Un chatbot no es bueno o malo en abstracto: es bueno o malo en un momento preciso de una enfermedad. La misma pregunta, hecha al comienzo de un tratamiento oncológico o en pleno ciclo de quimioterapia, puede merecer respuestas casi opuestas, y una vara única de medición promedia esas diferencias hasta hacerlas invisibles. Un sistema que evalúa cada caso con criterios propios y acompaña al paciente a lo largo del tiempo apunta justo a ese punto ciego.
Conviene mirarlo desde donde vive la gente. Quien recibe un diagnóstico de cáncer no consulta una vez: consulta de madrugada, entre un turno y otro, con una duda nueva cada semana. Trabajos de universidades argentinas lo muestran desde otro ángulo. La Universidad Austral, en 2026, sostiene que el significado del diagnóstico es completamente personal y que involucrar al paciente en su tratamiento ganó peso. La UNPSJB, en 2025, reconstruyó las vivencias de quienes hacen quimioterapia ambulatoria en el hospital zonal de Caleta Olivia. Lo que sale de ahí es una experiencia que cambia de fase en fase y de persona en persona, algo que ninguna respuesta genérica captura.
Hay un patrón más amplio. Otros estudios recientes sobre modelos de lenguaje encontraron que cambian su juicio según la etiqueta que acompaña a una persona, como un antecedente psiquiátrico en su historial, y que reproducen sesgos humanos como temer más a perder que a ganar. Son máquinas sensibles al contexto de maneras que nadie les pidió. En salud, esa sensibilidad no se corrige con promedios: se detecta caso por caso.
Hay que decir también que este trabajo todavía no se probó con pacientes reales, así que es una forma de medir y no un veredicto sobre el uso clínico. Pero la conclusión que deja ya sirve de referencia: en medicina, una respuesta correcta es la que es correcta para esta persona, en este momento del tratamiento. Una herramienta que no distingue eso puede acompañar, informar, ordenar dudas, pero la decisión sigue necesitando a quien conoce la historia completa.
Ver el trabajo original en arXiv · Inteligencia artificial ↗