Trebucq pidió al Gobierno respetar la institucionalidad de Brasil y calificó de "barbaridad" los dichos de Mil
“Respetar una elección que no nos gusta es la única prueba real de que una democracia funciona; los insultos entre periodistas y presidentes solo muestran quién necesita tener razón.”
El reclamo pone en juego el respeto por los resultados electorales en la relación bilateral entre Argentina y Brasil, un vínculo que depende de que cada gobierno acepte las reglas del otro. Cuando la discusión se traslada del terreno institucional al de los insultos entre periodistas y funcionarios, lo que se degrada es la capacidad de debatir sin que cada cruce se convierta en un conflicto personal. La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo puede sostenerse un clima así sin que termine afectando algo más que la conversación pública.
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