Taiwán es indispensable para las ambiciones de EE.UU. en IA, afirma su canciller
“Un chip de una isla de 23 millones de habitantes sostiene la inteligencia artificial del mundo: la dependencia tecnológica tiene una dirección geográfica.”
La mayor parte de los chips avanzados que necesita la inteligencia artificial se fabrica en una sola isla de 23 millones de habitantes, a poco más de 100 kilómetros de China continental. Eso convierte a Taiwán en un punto de presión para Washington y Pekín al mismo tiempo, con cadenas de suministro que dependen de un equilibrio frágil. Cada decisión sobre exportaciones de chips o inversiones en la isla pesa sobre el costo y la velocidad con que avanza la IA en todo el mundo. La pregunta de fondo es quién controla el insumo más escaso de la carrera tecnológica, y esa respuesta no está en manos de quienes lo usan.
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