Netflix difundió el tráiler de "Gordon", la serie de Pablo Trapero con Rodrigo de la Serna
“Una serie argentina que llega a un catálogo global demuestra que el talento local ya no necesita irse para ser visto.”
Aníbal Gordon no es un personaje de ficción: fue un delincuente que, en la Argentina de los años 70, terminó metido en el engranaje del terror de Estado. Que una plataforma global ponga su recorrido en el centro de un thriller, con un director de cine consagrado y un actor que cambió su cuerpo para encarnarlo, dice algo sobre lo que hoy se quiere contar de ese país.
La serie sale de dos novelas de Marcelo Larraquy, "Gordon" y "Gordon, el aniquilador". Es decir, parte de un trabajo de reconstrucción que ya existía en papel, hecho con la paciencia del que junta testimonios y expedientes. Esa es la diferencia con tanto contenido que se fabrica para llenar un catálogo: acá hay una investigación previa que le da piso a la ficción.
El estreno es el 18 de noviembre y el contexto importa. Durante años, los relatos sobre los 70 se concentraron en las víctimas y en las cúpulas. Mirar a los perfiles intermedios, a los hombres que hacían el trabajo sucio y circulaban entre la delincuencia común y el aparato del Estado, ayuda a entender cómo funcionó la maquinaria por dentro, no solo quién la ordenaba. Es una pregunta que las sociedades de todo el mundo se hacen cuando revisan sus pasados violentos: cómo se recluta, cómo se justifica, cómo se naturaliza.
Para el público de acá hay además algo cercano: una generación que no vivió esa época la va a conocer, en buena medida, por lo que vea en pantalla. Eso le da a la serie una responsabilidad que excede el entretenimiento, porque lo que se ve en un thriller bien hecho se queda como imagen del período.
La conclusión es simple: la memoria de un país ya no se transmite solo en aulas y libros, sino también en las plataformas, y el rigor de la fuente decide si una serie queda como entretenimiento pasajero o como referencia.
Leer la nota completa en La Capital ↗