Miles de personas despiden a las víctimas del ataque a una iglesia en Jordania
“Cuando el primer ministro reemplaza al rey en un funeral, el mensaje oficial ya no es de duelo: es de alarma sobre quién protege a las minorías.”
Un ataque armado contra una iglesia en un país que suele presentarse como un punto de estabilidad en la región obliga a revisar cuánto riesgo enfrentan las minorías cristianas en Jordania. La presencia del primer ministro en lugar del monarca marca el peso que el gobierno le da al hecho en términos de seguridad interna y de relación con la comunidad. Mientras los responsables sigan prófugos, cada comunidad religiosa del país queda con la sensación de que su lugar de culto ya no es un refugio. El cierre de la búsqueda será la medida concreta de si el Estado puede proteger a quienes rezan en paz.
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