León XIV usará dos vinos mendocinos en las misas de Luján y Córdoba
“Un vino elegido para una misa papal muestra que la vidriera de una provincia puede valer tanto como un premio nacional.”
Un vino de misa no es un vino cualquiera con una cruz en la etiqueta. Para que pueda usarse en la liturgia tiene que cumplir condiciones de elaboración que la normativa argentina reconoce de manera específica: es una categoría propia, con reglas propias, que lo separa del vino de mesa y del de góndola. Que el Papa use dos etiquetas mendocinas en Luján y en Córdoba pone a la vista una cadena que casi nunca se ve: la del vino que se hace para el altar.
Mendoza produce vino desde que hay memoria, y buena parte de esa historia se cruza con la Iglesia. Las órdenes religiosas trajeron las primeras vides al continente justamente para tener vino para celebrar. Ese origen, que hoy parece una curiosidad, es la raíz de toda una industria que después se volvió exportadora, turística y orgullo nacional. Cuando un pontífice elige dos etiquetas de la región, el círculo se cierra: el vino vuelve al lugar para el que fue plantado primero.
Hay además una lógica de vidriera que cualquier bodeguero entiende. Una celebración seguida en vivo por millones de personas, dentro y fuera del país, no se compra con ninguna campaña. Para una bodega chica, ser nombrada en ese contexto significa pedidos, reconocimiento y una historia para contar durante años. Para la vitivinicultura cuyana en general, es la posibilidad de mostrarse por algo distinto al precio o al puntaje: por oficio y por tradición.
El episodio deja una enseñanza simple: lo que se elige para un momento solemne revela qué se considera propio. Una visita de esta escala mueve seguridad, tránsito, feriados y música, pero también define qué productos de la tierra merecen estar en la mesa más importante. El vino de misa, humilde en su función, es una forma de decir de dónde somos. Y esa elección queda como referencia: cuando una región logra que lo suyo sirva para lo sagrado, también logra que se lo mire con otro respeto el resto del año.
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