Hudson, un niño de cinco años con síndrome de Down, entró a la cancha con Lionel Messi en Miami
“Un video de una cancha puede abrir más puertas que un proyecto de ley: la inclusión también se construye en lo que las familias muestran.”
Una experiencia así se vuelve visible cuando la familia la comparte, y eso pone en primer plano a miles de chicos con síndrome de Down que rara vez aparecen en la agenda deportiva. La inclusión, en este caso, no fue un discurso sino una cancha, una tribuna y un abrazo frente a millones de personas. Para muchas familias que crían a un hijo con discapacidad, la imagen funciona como prueba de que el lugar de sus chicos también puede estar en los grandes escenarios. Lo que queda es preguntarse cuántos otros Huddy podrían tener esa misma oportunidad si la inclusión dejara de depender de un video viral.
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