Flavio Bolsonaro llegó a Miami con su familia tras salir de Brasil por Puerto Iguazú
“Cuando una frontera terrestre y un avión privado alcanzan para escapar de una causa, la pregunta de fondo ya no es si hay justicia, sino quién puede comprarse la salida.”
El recorrido muestra que una salida del país puede organizarse por fuera de los controles habituales, usando una frontera terrestre y una aerolínea privada para evitar el espacio aéreo de un país vecino. Cuando una fuga así se concreta, la pregunta deja de ser si la justicia puede alcanzar a alguien y pasa a ser qué herramientas tienen los Estados para impedirlo. Lo que está en juego es la capacidad de cooperación entre gobiernos cuando una persona con causas abiertas cruza una frontera. La ruta importa más que el destino: revela qué grietas tiene hoy el sistema.
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