Fiat y Peugeot adelantan vacaciones y suspenden producción por caída de ventas
“Cuando frenan las plantas, el primer golpe lo siente el que no decide nada: el operario, el transportista y el kiosco de la esquina.”
Las suspensiones en El Palomar y en Córdoba afectan a los trabajadores de las plantas y a las economías locales que dependen de su actividad. Cuando las terminales frenan, también se resienten proveedores, transportistas y comercios de la zona, y el impacto se extiende durante varios meses. La caída de exportaciones muestra que el problema no es solo local: la industria automotriz nacional depende de la demanda externa y de la del mercado interno, y ambas se achicaron a la vez. Lo que se decide hoy en estas fábricas define cuántos empleos quedan en pie cuando empiece el próximo año.
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