Bolivia autoriza importar gas y deja de ser sólo exportador mientras mira a Vaca Muerta
“Bolivia ya no sólo vende gas: ahora lo compra, y eso reordena la energía de toda la región. Quien depende de otro siempre paga el precio de no tener reservas propias.”
Bolivia, que durante décadas fue proveedor de gas de la región, ahora necesita traer combustible del exterior porque sus reservas y su producción no alcanzan. Eso cambia el mapa energético del Cono Sur y pone a la Argentina en una posición distinta, con Vaca Muerta como alternativa de abastecimiento. Quien depende del gas para cocinar, calefaccionar o producir energía verá en esto una señal de que el ciclo de abundancia quedó atrás. Lo que se decida en los próximos años definirá quién le vende a quién en una región que aprendió a contar cada metro cúbico.
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